El proceso invisible que nadie te cuenta...
Paso 1: Contaminación de la fuente
Gran parte del agua proviene de ríos, depósitos o fuentes que pueden arrastrar sedimentos, residuos y partículas invisibles.
Paso 2: Tratamiento con químicos
Durante el tratamiento, el agua puede ser expuesta a cloro y otros agentes que alteran la sensación natural sobre la piel y el cabello.
Paso 3: Tuberías y acumulación
Antes de llegar a casa, el agua recorre tuberías donde puede entrar en contacto con cal, óxido, metales y acumulaciones minerales.
Paso 4: Impacto diario en tu piel
Al ducharte, esas impurezas pueden contribuir a una sensación de sequedad, cabello apagado y pérdida de suavidad tras cada ducha.